En el año 1930 se describió a los trastornos premenstruales como “Tensión premenstrual” pero es hasta 1980 que se reconoce al Síndrome Premenstrual como un problema de salud.

Ahora te explicamos por qué…

Durante el ciclo menstrual pueden suceder algunos cambios por las variaciones hormonales y dentro de estos cambios pueden existir alteraciones normales de la conducta, el estado de ánimo (depresión o ansiedad), el peso, el apetito, la libido y la temperatura corporal.

Se considera que 20% de las mujeres no tienen síntomas premenstruales, 75% tiene síntomas leves como mastalgia e, hinchazón o edema, mientras que y aproximadamente un 5% tiene síntomas invalidantes como síntomas emocionales, irritabilidad y cambios de humor bruscos, y síntomas físicos que se presentan al final de la segunda fase del ciclo menstrual y que se resuelven con la menstruación, lo que se conoce como Trastorno Disfórico Premenstrual.

Para considerar que una mujer presenta este Trastorno es necesario que los síntomas se presenten la mayoría de los ciclos menstruales, al menos durante un año, y que afecte la calidad de vida de las pacientes.


Para diferenciar un Síndrome Premenstrual de un Trastorno Disfórico Premenstrual revisa el cuadro que está a continuación:

Síndrome Premenstrual (75-80%) Trastorno Disfórico Premenstrual (5-8%)
Síntomas Corporales Mastalgia Hinchazón o edema Mastalgia más intensa Hinchazón o edema Aumento del apetito
Síntomas Psicológicos Incapacidad leve o incapacidad de realizar actividades en general Síntomas invalidantes por ejemplo: Irritabilidad,Depresión Ansiedad, cambios de humor bruscos, etc.


Si has notado que tienes intensos cambios físicos o del estado de ánimo unos días antes de tu periodo menstrual te recomendamos visitar a tu médico para que inicie un tratamiento apropiado que te permita evitar esa “incapacidad” durante tus días previos a la menstruación.

Será muy importante que el médico determine si cursas con Síndrome Premenstrual, con un Trastorno Depresivo o de Ansiedad, o en su defecto con un Trastorno Disfórico Premenstrual.

Para cualquiera que sea el caso siempre existe una opción terapéutica. Los casos leves pueden responder a cambios en el estilo de vida como limitar la ingesta de carbohidratos, realizar ejercicio y utilizar medidas contra el estrés como la meditación.

Recuerda que ser mujer y tener un periodo menstrual no tiene que ser motivo de que dejes de funcionar. Simplemente cada mujer es única y diferente.

López-Mato A. et al. Trastorno disfórico premenstrual. Rev. Chil. Neuro-Psiquiatr. 2000; 38:187-195