Las enfermedades cardiovasculares en las mujeres comienzan a ser un problema de salud pública después de que la mujer llega a la etapa de la menopausia ya que los estrógenos juegan un papel muy importante en la prevención de infartos durante la etapa reproductiva de las mujeres.

Además, la enfermedad cardiovascular supera las siete causas principales de muerte en las mujeres.

Desde los años 80 se encontró  la relación entre la ausencia de estrógenos n y  el desarrollo de ateroesclerosis; es decir, del engrosamiento y endurecimiento de las arterias que puede llevar a una mujer a presentar un infarto agudo al miocardio.

En los años 90 se encontró que en la posmenopausia disminuyen de manera significativa las lipoproteínas de alta densidad (HDL-C) o colesterol bueno y aumentan los triglicéridos que son un tipo de grasa que obtenemos de los alimentos. Se sabe que estos patrones de aumento de lípidos en sangre favorecen la aparición de enfermedad cardiovascular.

A la par de estos estudio,s se comenzaron a realizar estudios en un gran número de pacientes para determinar si la administración de terapia hormonal en la menopausia; es decir, restituir a las mujeres en la menopausia o posmenopausia una cantidad de estrógenos, puede llegar a proteger el corazón de las mujeres. Paganini-Hill y l colaboradores realizaron un estudio a largo plazo (22 años) en el que determinaron que las mujeres que usaron estrógenos en esta etapa tienen menor mortalidad que las que no lo hacen.

No debemos olvidar que la enfermedad cardiovascular tanto en mujeres como en hombres es multifactorial y dentro de esos factores importantes de riesgo podemos encontrar la obesidad, el sedentarismo, el tabaquismo, la diabetes y la hipertensión arterial.

Así que quizá te preguntes ¿qué debes hacer entonces? ¿tomar terapia hormonal para la menopausia o no hacerlo?

La respuesta es simple: Si te encuentras en la menopausia o cerca de ella acude con tu médico para que te acompañe en el proceso. Si tienes riesgo cardiovascular porque presentas obesidad, hipertensión, diabetes o antecedentes familiares de enfermedades del corazón necesitas acudir con tu ginecólogo quien podrá hacer equipo con  tu cardiólogo para que juntos te hagan las mejores recomendaciones.

No te olvides que las medidas generales son sumamente importantes: cuida tu alimentación, limita las grasas, harinas y azúcares, lleva un plan de actividad física de al menos 20 minutos cinco días a la semana, evita el tabaco, limita el consumo de alcohol y si tienes algún malestar acude con tu médico.