Es común que los cambios hormonales que ocurren a lo largo del ciclo menstrual puedan generar síntomas físicos y emocionales en muchas mujeres; sin embargo, existe una condición llamada Trastorno Disfórico Premenstrual, también conocido como Trastorno Disfórico de la Fase Lútea Tardía que afecta de 3 a 8% de las mujeres (o quizá más), en quienes llega a ser incapacitante y tiene repercusiones sociales, familiares, laborales, de pareja y económicas.

Es un trastorno que semeja mucho los cuadros depresivos sin ser propiamente un Trastorno Depresivo.

Tú puedes haber notado que se manifiesta como :  no te quieres levantar de la cama, no deseas ir al trabajo o a la escuela, peleas con tu pareja o familiares, te aíslas y prefieres evitar los compromisos sociales, no rindes igual en tus actividades cotidianas, etc. Y quizá te habías justificado porque sabías que tu periodo estaba cerca.

La mayoría de las mujeres busca tratamiento médico para combatir los síntomas físicos pero muy pocas lo hacen para tratar los síntomas emocionales. En esta época sigue siendo un mito buscar apoyo para los trastornos mentales.

Sin embargo, es importante que el diagnóstico lo realice un médico quien solicitará un diario de síntomas durante al menos dos ciclos menstruales para corroborar que las molestias o síntomas están relacionados con este trastorno.

Es posible que tus amigos o familia, incluso tu pareja o en el trabajo o escuela alguien te haya comentado que te ve apagada o aislada en los días previos a tu periodo. Existen, de hecho, malos chistes o comentarios que señalan “seguro está en sus días” para hacer notar que tu estado de ánimo se modifica.

Y también puede ser que no hayas buscado atención especializada porque te has dado cuenta de que te sientes emocionalmente diferente pero que tarde o temprano los síntomas van a pasar.

Debes saber que estos cuadros pueden exacerbar o agravar después de un parto, al comenzar o suspender anticonceptivos orales, o en edades mayores. Por lo tanto, es muy importante que, si detectas alteraciones del estado de ánimo asociadas a tu periodo menstrual que están comenzando a afectar tu calidad de vida, tu desempeño laboral, social, familiar o escolar, acudas con tu médico de confianza quien te podrá realizar un diagnóstico adecuado y ofrecer un tratamiento, para que tu calidad de vida no se deteriore.

Tal vez el médico te refiera con otro especialista para que en equipo te apoyen en mejorar las molestias.

Referencia: Norma Pavía Ruiz, Laura Civeira González, Arsenio Rosado Franco. Síndrome disfórico premenstrual de docentes preescolares en Mérida Yucatán. Artículo Original. Ginecol Obstet Mex 2009;77(4):185-90.