El cáncer de mama es uno de los principales problemas de salud en el mundo y en México. La incidencia de esta patología se sigue elevando año con año causando gran cantidad de muertes.

El uso de diferentes métodos de imagen, entre ellos la mastografía, han permitido en países como Suecia y Estados Unidos, disminuir la mortalidad por cáncer de mama hasta en un 35% en los últimos 20 años, gracias a los programas de tamizaje basados en las mastografías anuales a mujeres mayores de 40 años.

En la década de los 80 la mastografía fue aceptada como piedra angular en la detección oportuna del cáncer de mama. Actualmente, existen normas estrictas para realizar mastografías de calidad que deben seguirse en todas las instituciones en donde se realiza este estudio. En 1995 surgió la terminología del sistema BIRADS, el cual se utiliza para la interpretación de de las mastografías.

Se reconoce la mastografía como el método de elección para la detección oportuna del cáncer de mama.

La mastografía consiste en la obtención de proyecciones radiográficas de la glándula mamaria. Se usan 2 proyecciones de forma convencional: una cefalocaudal (de arriba a abajo) y otra media oblicua lateral.

La mastografía se divide en mastografía de tamizaje o escrutinio para pacientes asintomáticas y mastografía diagnóstica, en pacientes que presentan sintomatología como: lesión palpable, cambios en la coloración, temperatura o textura de la piel o en pacientes con una mastografía de tamizaje anormal.

El cáncer de mama se presenta de formas diferentes. Por mastografía se manifiesta como signos primarios y/o secundarios de malignidad. Los signos primarios son: tumor irregular con contornos espiculados, microcalcificaciones o tumor con calcificaciones. Los signos secundarios hacen referencia a signos indirectos de malignidad, por lo general se observan en etapas más avanzadas de la enfermedad, estos son: engrosamiento de la piel, retracción del pezón, distorsión de la arquitectura glandular o adenomegalias.

La mastografía ha demostrado ser muy útil en la detección oportuna del cáncer de mama, la cual se puede complementar con ultrasonido. En pacientes con cáncer detectado por mastografía, el ultrasonido puede encontrar lesiones adicionales en ganglios axilares, piel o músculos pectorales. Es importante aclarar que ninguno de los dos, mastografía o ultrasonido, son métodos diagnósticos. Con la mastografía se puede obtener una alta sospecha de lesión maligna, pero es necesario confirmar el diagnóstico con una biopsia.

La mastografía es el método de elección en la detección oportuna de cáncer de mama. Es el estándar de oro en la valoración inicial, ya que es el único método que ha demostrado un impacto en disminuir la mortalidad por cáncer de mama. Se debe de realizar en forma anual a partir de los 40 años, para mayor información consulta a tu médico.

Bibliografía

Ortiz de Iturbide MC. Actualidades en la Detección Oportuna de Cáncer Mamario: Mastografía y Ultrasonido. Acta médica Grupo Ángeles. 2016; 14(1): 6-12.