El embarazo induce una variedad de cambios que ejercen efectos significativos en el cuerpo de la mujer para adaptarlo al crecimiento de un bebé1.

Durante los primeros tres meses, la mayoría de las embarazadas los cursan sin ninguna molestia o con cambios mínimos. Los síntomas más comunes son: sueño, cansancio, alegría, antojos y retraso menstrual2.

Los cambios más perceptibles son a partir del segundo trimestre de embarazo y uno de los más notorios es el crecimiento de las mamas, así como pueden notarse tensas, sensibles al tacto, con aumento de la prominencia de las venas, estrías, agrandamiento de la areola y pezones eréctiles2,4.

Por otro lado, la cantidad de sangre que bombea el corazón aumenta para permitir una irrigación sanguínea adecuada a la placenta, útero y feto1,3.

El crecimiento del útero afecta el retorno de la sangre desde la parte inferior del cuerpo al corazón, lo que se traduce como hinchazón (edema) sobre todo en las piernas y por ello pueden aparecer varices. Este crecimiento del útero también ejerce presión en el recto y en la parte inferior del intestino, así como desplazamiento ascendente del estómago lo que conlleva a estreñimiento, hemorroides y mayor incidencia de reflujo3,4.

Otro de los cambios más comunes es la hiperpigmentación (aumento de la coloración de la piel). Aunque puede ser generalizada, las áreas que son típicamente más oscuras (areolas, genitales, axilas, alrededor de la cicatriz umbilical y muslos internos) son las más afectadas; también se describe la línea nigra (oscurecimiento de la línea que corre a lo largo de la línea media del abdomen) y el melasma (también llamado paño)4.

Entre los cambios más aborrecidos por las embarazadas se encuentran las estrías (generalmente en los senos, el abdomen, las caderas, las nalgas y los muslos) y la pérdida de cabello4.

Con frecuencia se describe la gingivitis que se manifiesta como inflamación, sangrado y sensibilidad de las encías; también se puede desarrollar sequedad de boca4.

Los anteriores son algunos cambios que presentan las mujeres durante el embarazo pero debemos recordar que este proceso siempre debe ser acompañado por el asesoramiento y atención del médico, ya que él es el único que nos puede orientar en caso de que ocurran cambios anormales.

Bibliografía:
  1. Mockridge, et al. Physiology of pregnancy. Anaesthesia & Intensive Care Medicine 2019; 20(7): 397 – 40.
  2. Instituto Mexicano del Seguro Social, Cambios durante el embarazo: http://www.imss.gob.mx/maternidad/estas-embarazada/cambios-durante-embarazo.
  3. Hill, et al. Physiologic Changes in Pregnancy. Surgical Clinics 2008; 88(2):391 – 401.
  4. Motosko, et al. Physiologic changes of pregnancy: A review of the literature. International Journal of Women's Dermatology 2017; 3(4): 219-224.

El embarazo induce una variedad de cambios que ejercen efectos significativos en el cuerpo de la mujer para adaptarlo al crecimiento de un bebé1.

Durante los primeros tres meses, la mayoría de las embarazadas los cursan sin ninguna molestia o con cambios mínimos. Los síntomas más comunes son: sueño, cansancio, alegría, antojos y retraso menstrual2.

Los cambios más perceptibles son a partir del segundo trimestre de embarazo y uno de los más notorios es el crecimiento de las mamas, así como pueden notarse tensas, sensibles al tacto, con aumento de la prominencia de las venas, estrías, agrandamiento de la areola y pezones eréctiles2,4.

Por otro lado, la cantidad de sangre que bombea el corazón aumenta para permitir una irrigación sanguínea adecuada a la placenta, útero y feto1,3.

El crecimiento del útero afecta el retorno de la sangre desde la parte inferior del cuerpo al corazón, lo que se traduce como hinchazón (edema) sobre todo en las piernas y por ello pueden aparecer varices. Este crecimiento del útero también ejerce presión en el recto y en la parte inferior del intestino, así como desplazamiento ascendente del estómago lo que conlleva a estreñimiento, hemorroides y mayor incidencia de reflujo3,4.

Otro de los cambios más comunes es la hiperpigmentación (aumento de la coloración de la piel). Aunque puede ser generalizada, las áreas que son típicamente más oscuras (areolas, genitales, axilas, alrededor de la cicatriz umbilical y muslos internos) son las más afectadas; también se describe la línea nigra (oscurecimiento de la línea que corre a lo largo de la línea media del abdomen) y el melasma (también llamado paño)4.

Entre los cambios más aborrecidos por las embarazadas se encuentran las estrías (generalmente en los senos, el abdomen, las caderas, las nalgas y los muslos) y la pérdida de cabello4.

Con frecuencia se describe la gingivitis que se manifiesta como inflamación, sangrado y sensibilidad de las encías; también se puede desarrollar sequedad de boca4.

Los anteriores son algunos cambios que presentan las mujeres durante el embarazo pero debemos recordar que este proceso siempre debe ser acompañado por el asesoramiento y atención del médico, ya que él es el único que nos puede orientar en caso de que ocurran cambios anormales.

Bibliografía:
  1. Mockridge, et al. Physiology of pregnancy. Anaesthesia & Intensive Care Medicine 2019; 20(7): 397 – 40.
  2. Instituto Mexicano del Seguro Social, Cambios durante el embarazo: http://www.imss.gob.mx/maternidad/estas-embarazada/cambios-durante-embarazo.
  3. Hill, et al. Physiologic Changes in Pregnancy. Surgical Clinics 2008; 88(2):391 – 401.
  4. Motosko, et al. Physiologic changes of pregnancy: A review of the literature. International Journal of Women’s Dermatology 2017; 3(4): 219-224.