La palabra “dismenorrea” deriva de una raíz griega, que significa flujo menstrual difícil, y se define como dolor (típicamente cólico) abdominal o pélvico que ocurre justo antes y/o durante la menstruación1. Entre el 50 y 90% de las mujeres en edad reproductiva en el mundo padecen dismenorrea y la mayor incidencia es durante la adolescencia2. Aproximadamente la tercera parte de las mujeres reporta dolor de intensidad moderada o severa, que puede dejarlas incapacitadas durante 1 a 3 días cada ciclo menstrual3. El dolor y la intensidad del mismo tienen un alto impacto en la calidad de vida de las mujeres, ya que restringe sus actividades diarias, propicia una mala calidad del sueño, e incluso afecta en el estado de ánimo, causando ansiedad y depresión3.

Existen dos tipos de dismenorrea: primaria y secundaria. La dismenorrea primaria es la que ocurre durante la menstruación y se caracteriza por presentarse entre 48 y 72 horas antes de la menstruación4, persistiendo por 1 a 3 días y puede acompañarse de náuseas, vómitos, diarrea, dolor de espalda, cefalea (dolor de cabeza), fatiga y mareos. Por otra parte la dismenorrea secundaria es el dolor asociado a enfermedades pélvicas.

Dentro de las acciones que ayudan a disminuir el dolor, se encuentran el ejercicio y el calor local1. Se ha demostrado que tanto el yoga como la zumba favorecen en el alivio del dolor5, 6. Otra acción que es de gran utilidad es el evitar el consumo de tabaco ya que éste agrava el dolor1.

A pesar de la frecuencia y la gravedad de la dismenorrea, la mayoría de las mujeres no buscan tratamiento médico para esta afección, y es necesario que ante cualquier molestia toda mujer acuda a revisión para que el médico de un tratamiento adecuado y con esto evitar alteraciones en el estilo de vida.

Bibliografía:
  1. Burnett, et al. No. 345-Primary Dysmenorrhea Consensus Guideline. Journal of Obstetrics and Gynaecology Canada 2017; 39(7):585 – 595.
  2. Damm, et al. Continuous vs. cyclic combined hormonal contraceptives for treatment of dysmenorrhea: a systematic review. Contraception: X, 2019; 1: 100002.
  3. Bernardi, et al. Dysmenorrhea and related disorders. F1000 Research (2017), 6(F1000 Faculty Rev):1645.
  4. Schulin-Zeuthen, et al. Trastornos menstruales y dismenorrea en la adolescencia. Revista Médica Clínica Condes 2011; 22(1) 39 – 47.
  5. Kim. Yoga for menstrual pain in primary dysmenorrhea: A meta-analysis of randomized controlled trials. Complementary Therapies in Clinical Practice 2019; 36: 94-99.
  6. Samy, et al. The Effect of Zumba Exercise on Reducing Menstrual Pain in Young Women with Primary Dysmenorrhea: A Randomized Controlled Trial. Journal of Pediatric and Adolescent Gynecology 2019.

La palabra “dismenorrea” deriva de una raíz griega, que significa flujo menstrual difícil, y se define como dolor (típicamente cólico) abdominal o pélvico que ocurre justo antes y/o durante la menstruación1. Entre el 50 y 90% de las mujeres en edad reproductiva en el mundo padecen dismenorrea y la mayor incidencia es durante la adolescencia2. Aproximadamente la tercera parte de las mujeres reporta dolor de intensidad moderada o severa, que puede dejarlas incapacitadas durante 1 a 3 días cada ciclo menstrual3. El dolor y la intensidad del mismo tienen un alto impacto en la calidad de vida de las mujeres, ya que restringe sus actividades diarias, propicia una mala calidad del sueño, e incluso afecta en el estado de ánimo, causando ansiedad y depresión3.

Existen dos tipos de dismenorrea: primaria y secundaria. La dismenorrea primaria es la que ocurre durante la menstruación y se caracteriza por presentarse entre 48 y 72 horas antes de la menstruación4, persistiendo por 1 a 3 días y puede acompañarse de náuseas, vómitos, diarrea, dolor de espalda, cefalea (dolor de cabeza), fatiga y mareos. Por otra parte la dismenorrea secundaria es el dolor asociado a enfermedades pélvicas.

Dentro de las acciones que ayudan a disminuir el dolor, se encuentran el ejercicio y el calor local1. Se ha demostrado que tanto el yoga como la zumba favorecen en el alivio del dolor5, 6. Otra acción que es de gran utilidad es el evitar el consumo de tabaco ya que éste agrava el dolor1.

A pesar de la frecuencia y la gravedad de la dismenorrea, la mayoría de las mujeres no buscan tratamiento médico para esta afección, y es necesario que ante cualquier molestia toda mujer acuda a revisión para que el médico de un tratamiento adecuado y con esto evitar alteraciones en el estilo de vida.

Bibliografía:
  1. Burnett, et al. No. 345-Primary Dysmenorrhea Consensus Guideline. Journal of Obstetrics and Gynaecology Canada 2017; 39(7):585 – 595.
  2. Damm, et al. Continuous vs. cyclic combined hormonal contraceptives for treatment of dysmenorrhea: a systematic review. Contraception: X, 2019; 1: 100002.
  3. Bernardi, et al. Dysmenorrhea and related disorders. F1000 Research (2017), 6(F1000 Faculty Rev):1645.
  4. Schulin-Zeuthen, et al. Trastornos menstruales y dismenorrea en la adolescencia. Revista Médica Clínica Condes 2011; 22(1) 39 – 47.
  5. Kim. Yoga for menstrual pain in primary dysmenorrhea: A meta-analysis of randomized controlled trials. Complementary Therapies in Clinical Practice 2019; 36: 94-99.
  6. Samy, et al. The Effect of Zumba Exercise on Reducing Menstrual Pain in Young Women with Primary Dysmenorrhea: A Randomized Controlled Trial. Journal of Pediatric and Adolescent Gynecology 2019.