El cabello es considerado uno de los aspectos más característicos y preciados de la imagen humana. Sin embargo, en la mujer la pérdida de cabello aparece más comúnmente durante la menopausia y está asociada a un descenso de los niveles de estrógenos.1 Mediante la alimentación se aportan los elementos necesarios que ayudan a la salud del cabello y a neutralizar las agresiones de los radicales libres.2

Ciertos productos naturales como el té verde (Camellia sinensis), aminoácidos (cistina, cisteína), vitamina B5 (ácido pantoténico), betacaroteno, vitamina B6 (piridoxina), vitamina B8 (biotina), vitamina C y minerales (zinc, hierro, selenio), pueden mejorar la nutrición del folículo piloso favoreciendo el crecimiento del cabello.1-3

La administración de antioxidantes se ha incrementado con el objetivo de prevenir los efectos del envejecimiento que se han relacionado con la aparición de canas y como coadyuvante en el tratamiento de alopecias (pérdida de cabello).3

Las isoflavonas (presentes en las semillas de las uva) han demostrado que administradas por vía oral durante tres semanas propician el crecimiento del cabello, mejoran su calidad y pigmentación; mientras que las catequinas (presentes en el té verde) han mostrado cierto efecto contra la alopecia.3

Actualmente, hay disponibles en el mercado suplementos alimenticios de administración oral que ayudan a mantener el cabello en óptimas condiciones. Sin embargo, no debemos olvidar que ante la necesidad de consumir cualquier producto que tenga algún efecto en nuestra salud, primero lo debemos de consultar con un profesional.

Referencias:
  1. Grimalt, et al. Estudio de 2 suplementos nutricionales (cápsulas y espray) en el tratamiento de la alopecia femenina. Estudio KAIDAX. Piel. 2017; 32(4):190-197.
  2. Martín-Aragón. Nutrición y salud de la piel y el cabello. Farmacia Profesional. 2009;23(1):58-62.
  3. Palafox-Vigil, et al. Antioxidantes y pelo. Dermatol Rev Mex. 2015; 59:421-429.

El cabello es considerado uno de los aspectos más característicos y preciados de la imagen humana. Sin embargo, en la mujer la pérdida de cabello aparece más comúnmente durante la menopausia y está asociada a un descenso de los niveles de estrógenos.1 Mediante la alimentación se aportan los elementos necesarios que ayudan a la salud del cabello y a neutralizar las agresiones de los radicales libres.2

Ciertos productos naturales como el té verde (Camellia sinensis), aminoácidos (cistina, cisteína), vitamina B5 (ácido pantoténico), betacaroteno, vitamina B6 (piridoxina), vitamina B8 (biotina), vitamina C y minerales (zinc, hierro, selenio), pueden mejorar la nutrición del folículo piloso favoreciendo el crecimiento del cabello.1-3

La administración de antioxidantes se ha incrementado con el objetivo de prevenir los efectos del envejecimiento que se han relacionado con la aparición de canas y como coadyuvante en el tratamiento de alopecias (pérdida de cabello).3

Las isoflavonas (presentes en las semillas de las uva) han demostrado que administradas por vía oral durante tres semanas propician el crecimiento del cabello, mejoran su calidad y pigmentación; mientras que las catequinas (presentes en el té verde) han mostrado cierto efecto contra la alopecia.3

Actualmente, hay disponibles en el mercado suplementos alimenticios de administración oral que ayudan a mantener el cabello en óptimas condiciones. Sin embargo, no debemos olvidar que ante la necesidad de consumir cualquier producto que tenga algún efecto en nuestra salud, primero lo debemos de consultar con un profesional.

Referencias:
  1. Grimalt, et al. Estudio de 2 suplementos nutricionales (cápsulas y espray) en el tratamiento de la alopecia femenina. Estudio KAIDAX. Piel. 2017; 32(4):190-197.
  2. Martín-Aragón. Nutrición y salud de la piel y el cabello. Farmacia Profesional. 2009;23(1):58-62.
  3. Palafox-Vigil, et al. Antioxidantes y pelo. Dermatol Rev Mex. 2015; 59:421-429.